Nosotros.
De un proyecto de la U, al corazón de Valdivia: Nuestra Historia
Todo gran camino comienza con una idea simple y mucho coraje.
Kontün no nació en una oficina, sino en las salas de clases y pasillos universitarios de Valdivia. Tenía solo 18 años cuando la curiosidad por crear algo real, nutritivo y honesto me impulsó a experimentar con los primeros frascos de mantequilla de maní. Lo que empezó como un desafío académico, pronto se transformó en una pasión que no cabía en un cuaderno.
Impulsados por lo autentico
Emprender a los 18 fue aprender a golpes de realidad, pero siempre con una meta clara: demostrar que en el sur de Chile podíamos crear alimentos de clase mundial sin perder el toque humano. Pasamos de procesar pequeñas cantidades de manera casera a una tener una producción más rigurosa y elaborada, manteniendo el alma de lo que hoy conoces como Kontun.
Creciendo con responsabilidad
Aquel proyecto universitario hoy es una empresa consolidada. No nos quedamos solo con las ganas; nos profesionalizamos. Hoy, Kontün cuenta con las certificaciones y estándares necesarios para asegurar que cada cucharada que llega a tu mesa es segura, de alta calidad y elaborada con procesos responsables.
¿Cómo lo hacemos?
Creemos que la verdadera energía no necesita químicos. Por eso, nuestro proceso se basa en la omisión de lo innecesario: no usamos conservantes ni ingredientes impronunciables. Elaboramos cada Kontün en nuestra querida Valdivia, cuidando la trazabilidad desde el tostado hasta el despacho final. Es un trabajo a mano y a conciencia, diseñado para que recibas un producto puro, transparente y profundamente ligado a nuestra comunidad.
Gracias por ser parte de este viaje que apenas comienza.